De Mujeres y Hombres

Melina

La muerte inesperada, hace unos meses, de alguien muy querido para Juan Luis, volvió a apagar todas las luces de mi casa. El hecho de ser una muerte voluntaria, y cuya decisión no tenemos ningún derecho a juzgar, no evita un enorme caudal de preguntas sin respuesta. Recuerdo una hermosísima carta abierta de una íntima amiga,  en la que apuntaba el sufrimiento que se siente ante una marcha semejante sin dar ninguna explicación. Comparto el dolor de mi marido y no puedo evitar el compartir también tantos interrogantes, ¿cómo es posible que los que decíamos quererle no nos diéramos cuenta de lo que pasaba en su interior?, como es posible que la decisión tomada en unas pocas horas nos pillara durmiendo plácidamente?, ¿no deberíamos haber sentido algo, una especie de aviso, una especie de correo telepático que tendría que existir siempre entre personas que se quieren?.

El tiempo va pasando, y las preguntas quedan ahí, esperando algún milagro que las pueda responder. Siempre he pensado que morir no es difícil, lo difícil es vivir, y si esa vida no es la que uno ha soñado tal vez no merezca la pena seguir , no creo que sea fácil ver tu cerebro perfectamente lúcido mientras tu cuerpo no responde a los estímulos y has perdido la facultad de ver el mundo que te rodea.

Lo que me ha producido esta muerte cercana, ha sido el constatar lo diferentes que somos las mujeres y los hombres, o más bien quiero decir, la incomunicación absoluta en la que, salvo casos excepcionales, creo que vivimos en la pequeña burbuja que formamos con nuestras respectivas parejas.

He podido observar como  la esposa nunca se dio cuenta de los diferentes lenguajes que hablaban entre ellos (algo que era obvio para todos los que conocíamos a la persona que motiva este escrito).Nunca pareció notar las constantes riñas a que le sometía, las constantes alusiones a sus torpezas, el no encontrar algo que fuera motivo de alabanza, y, lo que resulta más curioso, era que ella siempre decía quererle mucho, lo que no impedía machacarle constantemente con su charla interminable y su nulo interés por lo que él pudiera decir, de tal modo que al suceder este hecho que rompió la cómoda existencia en la que vivía, su pregunta constante ha sido ¿cómo ha podido hacerme esto?, ¿si decía quererme ¿como me ha hecho esto?. No se hace preguntas sobre lo deprimido que podía estar, ella jamás aceptó verle abatido, prefiere pensar que no quería hacer nada porque era una persona apática, así que lo único que se pregunta una y otra vez, es éso ¿por qué me has hecho ésto?.

Ahora es cuando viene el sentido de culpa. Quedarse a solas con uno mismo significa  rememorar escenas cotidianas, lamentarse sobre lo que se pudo hacer y no se hizo, pero ya es tarde para repararlo y solo queda vivir con este sentimiento.

En general, creo que no conozco una pareja que no tenga diferencias notables entre ellos, hay y es indudable que hubo amor, pero se ha transformado en algo que nada tiene que ver con esa hermosa palabra, y en realidad es que empezamos a no escuchar al otro, a quejarnos pero no escuchar las otras quejas, a ver defectos sin querer ver los nuestros, a no dejar hablar al corazón, tal vez porque estamos ocupados con los múltiples problemas cotidianos, o pensando en lo que queremos comprar y no podemos, aunque no nos haga falta.

El amor se deteriora y lo vamos observando sin hacer nada por evitarlo, es como si fuera una consecuencia lógica del tiempo vivido en común con el otro, pero yo no creo que deba ser así, si nos preguntáramos cuando empezó a cambiar la otra persona, o por lo menos cuando pensamos que dejó de ser la que veíamos en un principio, no sabríamos que contestar, pero tampoco sabríamos decir cuando empezamos a cambiar nosotros.

Creo que todo tiene remedio, siempre que exista esa chispa mágica que llamamos amor, aunque esté algo escondido. Hay que hacerlo saltar, sacar a la luz lo mejor de nosotros mismos, la vida es muy corta para amargárnosla con reproches, si creemos que merece la pena, hay que dejar de lamentarse de lo que el otro ha hecho o dejado de hacer, hay que hablar, volverse a sentir, olvidarse de rutinas, ya sabemos que hay que vivir con las manías y diferentes maneras de ver la vida cotidiana que el otro tiene, pero si a pesar de todo le miramos a los ojos y le podemos decir “te quiero”, lo demás será muy fácil.

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3 respuestas a De Mujeres y Hombres

  1. georg dijo:

    Es muy linda la vida, a pesar de todo nos engañamos a nosotros mismos diciendo que no nos importa, pero cuando tenemos que salvarla, lo hacemos sin dudarlo. Pero sí, muchas veces quedamos muy dolidos por nuestras relaciones, por nuestros problemas y allí está la desnudez de nuestros sentimientos que nos atrapa y no encontramos la forma de vestirlos, queremos hacerlo pero no estamos preparados para esta tarea y la otra parte no se da cuenta del momento que pasamos y ambos se ahogan en vivir cada uno lo suyo, pensamos que estábamos muy mimetizados el uno con el otro, pero nos damos cuenta que no era así. La vida continúa él o ella seguirá solos y con mucho dolor, no será fácil y tarde nos damos cuenta de nuestro amor.- Continúa amando, esa es la misión !!!

  2. Jose Franco Navarro dijo:

    La vida de cada persona es un mundo, y de dos personas, un universo, parecemos tan iguales y somos tan diferentes, quzás no nos apoyamos lo suficiente en momentos especiales, creo que vivimos un día a día con mucha rutina y no disfrutamos con plenitud de la cercania y la entrega absoluta de la persona con quien hemos elegido vivir nuestra existencia, pero los humanos somos muy imperfectos y vamos levantandonos cada vez que nos caemos y nos damos cuenta que hemos metido la pata. No obstante llegará un día en que no podamos con esa carga y tendremos que ver como actuamos. Yo intento ser positivo y apoyarme en los que se que me quieren bien (como se que es tu caso) y luego ya veremos.
    Un beso muy fuerte.

  3. Luigi dijo:

    Siento muchísimo esto que cuentas. Las vidas que se van de esta forma tan inesperada nos dejan especialmente tocados. Seguro que hay muchísimas parejas en situaciones similares a la que describes sin que el resultado sea el mismo, afortunadamente. La realidad es que nunca nadie sabe qué puede pasar por la mente de una persona en un momento concreto de su vida y ni siquiera hasta qué punto le conoces… Ese es el drama. Un abrazote muy fuerte para ambos con todo cariño. Luigi.

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